1. El libro de la Vida es cronológicamente
la primera gran obra santa Teresa de Jesús. Es, por lo mismo, la
más espontánea, la más viva y transparente, la que mejor refleja
los rasgos de su personalidad, sus sentimientos y sus
experiencias humanas y sobrenaturales, la primera fuente de su
misticismo.
La redacción de esta obra tuvo un desarrollo poco
uniforme. Estuvo sometida a alteraciones e interrupciones,
debidas a ciertas situaciones personales externas, a las que se
vio sometida la autora, que ella deja traslucir levemente en su
texto. Hizo dos redacciones: La primera en 1561-1562, dirigida
al padre Pedro Ibáñez, dominico, residente en Ávila. La madre
Teresa no había conocido aún entonces al dominico padre Domingo
Báñez, que fue después su confesor y uno de sus principales
consejeros.
La segunda redacción, que es
la que actualmente poseemos, está hecha probablemente entre 1565
y los primeros meses de 1566. Habían muerto ya el padre Ibáñez y
fray Pedro de Alcántara. Hizo esta redacción por encargo de su
confesor el dominico padre García de Toledo, con la anuencia de
otros confesores y consejeros de la Santa, como Domingo Báñez y
el doctor Francisco de Soto y Salazar, más tarde obispo de
Segorbe-Albarracín y de Salamanca. En esta redacción refundió
probablemente el contenido de la primera. Pero añadió otros
muchos materiales autobiográficos, e hizo un ensamblaje y una
elaboración enteramente nueva, en la que no pudo evitar algunas
reiteraciones. Es la obra que hoy conocemos
2. Esta Vida no es una
historia propiamente dicha. Es una autobiografía espiritual, en
la que tienen prioridad las experiencias interiores y místicas
de la autora sobre los datos puramente históricos, cronológicos
y familiares. En este sentido, podemos decir que es el retrato
de la autora, o una teología biográfica, como la han calificado
algunos autores, o una biografía teológica, una «historia del
alma con Dios y de Dios con el alma», si cabe aplicar aquí el
concepto de historia.
La Vida de santa Teresa
describe y descubre las profundidades del alma a partir de la
vivencia de unos fenómenos místicos, los más elevados. Por esto,
Azorín la calificó como el libro más hondo, más denso, más
penetrante que existe en ninguna literatura europea.
3. Para facilitar la lectura
y la comprensión de la obra, conviene tener en cuenta su
estructura general. Está integrada por cinco bloques
principales, relacionados entre sí:
1º) capítulos 1-9: de
carácter autobiográfico; 2º) capítulos 10-22: autobiografía
espiritual y compendio de doctrina sobre la oración; 3º)
capítulos 23-31: otra etapa de su autobiografía espiritual y
doctrina sobre algunas mercedes y fenómenos místicos; 4º)
capítulos 32-36: antecedentes de historia de la primera
fundación del convento de San José de Ávila; 5º) capítulos
37-40: datos autobiográficos y mercedes extraordinarias
recibidas en ese tiempo.
4. Esta obra de santa Teresa
ha cobrado máximo interés en nuestros días, tanto por su
carácter de autobiografía en general, como por tratarse de una
autobiografía espiritual, por la que se interesan numerosos
estudiosos e investigadores de esta última hora. No faltan
quienes, remontándose a la literatura medieval, buscan sus
antecedentes en la epopeya y en el triunfo de Dios contra los
acosos del demonio. Otros derivan a las narraciones noveladas, para descubrir semejanzas
determinantes.