Alba de Tormes - Diócesis de Salamanca

 

TERESA DE JESÚS

CASTILLO INTERIOR

O

LAS MORADAS

 

 

PRESENTACIÓN

1577: Pentecostés y en Toledo, últimos días de mayo. Cuenta santa Teresa sesenta y dos años. El P. Gracián, que hace un año en Sevilla mandó a la Madre que *estuviese queda y se dejase retratar+ por Juan de la Miseria, le manda ahora que escriba un nuevo libro de *cosas de oración+ en el que *diga la doctrina en común sin que nombre a quien le haya acaecido aquello que allí dijere.+ Su mandato es reconfirmado por el doctor Velázquez, entonces canónigo de Toledo y confesor de Teresa y futuro obispo de Osma y arzobispo de Compostela.

El 2 su junio, al año exacto de su obediencia de dejarse retratar, comienza a ejercitar esta obra tan *recia+ de escribir, el Castillo Interior o Las Moradas, que será, en buena parte, un autorretrato. En su convento de Toledo escribe hasta el capítulo 2 de las quintas moradas inclusive. A mediados de julio sale para Ávila y, escrito durante el viaje o en Segovia el capítulo 3, termina el libro en San José de Ávila el 29 de noviembre. Total: del 2 de junio al 29 de noviembre de 1577 se escribió, en circunstancias adversas de todo tipo, una de las obras cumbres de la literatura castellana y de la espiritualidad mundial. El tiempo útil de estos seis meses menos dos días empleado en la redacción, habida cuenta de las interrupciones señaladas por la autora: 4M 2, 1; 5M 4, 1, se reduce a unos dos meses.

 

El autógrafo: peculiaridades, venturas y desventuras.

Comprende 113 folios: 310 H  210 mm. La numeración romana que llevan en lo alto, un tanto accidentada, es autógrafa. Es también de la Santa el encabezamiento que corre a lo largo del libro: morada o moradas, la mayoría de las veces abreviado: m.das, en el folio vuelto y la cifra correspondiente en romanos en el folio recto. Son asimismo de mano de la Santa las letras, desde la A hasta la G, para distinguir, según creo, los cuadernillos: pp. 37 (A); 38 (B); 70 (C); 102 (D); 134 (E); 166 (F); 218 (G). La paginación arábiga en 224 caras del autógrafo, en los ángulos inferiores y también en unos cuantos de los superiores, es del P. Gracián.

Los títulos de los capítulos irían, autógrafos, aparte; no se conservan o, al menos, su paradero es desconocido. Los que introducimos en el texto y en el índice los tomamos del ms. 6.374 de la BN de Madrid, fol. 110-112.

Teresa escribe su obra estructurándola internamente a base de siete moradas del Castillo; pero materialmente no introduce divisiones en el papel desde el primer momento. Por eso, cuando luego quiere hacerlo, aprovecha los huecos más o menos previstos para señalar dónde comienzan las respectivas moradas y los capítulos.

 Entre las desventuras del autógrafo hay que contar la que le sucedió en 1580: entre el 13 de junio y el 6 de julio, en el locutorio de las descalzas de Segovia, se monta una especie de tribunal censorio o mesa redonda en torno al Castillo Interior. Intervienen la autora, el P. Gracián y el P. Diego Yanguas, dominico. Gracián arguye contra el escrito. Yanguas hace de defensor y la Santa conviene en que quiten las cosas que quieran, *y así Brefiere GraciánB quitamos algunas, no porque fuese mala doctrina, sino alta y dificultosa de entender para muchos, porque con el celo que yo la quería procuraba que no hubiese cosa en que nadie tropezase.+ A estas acotaciones o tachaduras sobre el autógrafo se refiere el P. Ribera, como puede verse en nuestra primera nota al texto teresiano.

Pasada censura tan original e inútil, el autógrafo, quizá ya en noviembre de 1580, fue llevado a Sevilla por Gracián y entregado para su custodia a María de San José (Salazar). Allí estaba en octubre de 1581 y allí seguía en 1582. Gracián terminó su provincialato en 1585. Siendo aún provincial, regaló el autógrafo a D. Pedro Cerezo Pardo, noble caballero sevillano y gran bienhechor de la orden y muy en particular de las descalzas de Sevilla. En 1586-1587-1588 anduvo el autógrafo por Madrid-Salamanca en manos de fray Luis de León, que preparaba la edición de las obras teresianas. Volvió posiblemente ya en 1588 a manos de Pedro Cerezo, quien en 1595 podía declarar: *el original del libro de las Moradas ha tenido este testigo muchos años en su poder, escrito todo de letra de la dicha madre.+

En 1618, 6 de octubre, hacía su profesión en las descalzas de Sevilla, con el nombre de Catalina de Jesús María, D.0 Constancia de Ayala, hija de Pedro Cerezo. Llevó consigo al convento, entre otras cosas, la carta autógrafa de la Santa escrita a Ambrosio Mariano el 18 de marzo de 1582, y el autógrafo de las Moradas; pero por éste hubo de entregara a D.0 Cecilia de Ayala, tía materna de Catalina, varias cartas autógrafas de la Santa. Así quedaba asegurada la pertenencia del manuscrito teresiano al monasterio de Santa Teresa de Sevilla.

Aparte motivos devocionales, ha hecho el autógrafo varias salidas históricas; la más prolongada en estos últimos tiempos hasta Roma, de donde, debidamente restaurado, volvió a Sevilla en 1962, y allí se conserva en su convento de santa Teresa, en un inapreciable estuche-relicario: las murallas de Ávila que se han tornado castillo para encerrar el autógrafo del Castillo Interior.

Salida cumbre, devocional e histórica, la realizada el 4 de noviembre hasta el palacio episcopal de Sevilla, para que al día siguiente, 5 de noviembre de 1982, venerase y admirase el autógrafo Su Santidad Juan Pablo II.

 

Copias del autógrafo: cuatro en la Biblioteca Nacional de Madrid:

 

1) Ms. 6.734; de aquí tomamos los títulos de los capítulos, como dejamos dicho. Es copia comenzada en Toledo, mientras la Santa iba escribiendo el libro. Lleva correcciones autógrafas de la Santa.

2-3) Ms. 9.767 y 1.069, hechas ambas copias por el P. Tomás de Aquino en 1755 y en 1761.

4) Ms. 3.488; de menor importancia.

5) Córdoba (Carmelitas Descalzas): copia hecha por el P. Gracián.

6) Salamanca (Biblioteca de la Universidad civil o literaria): Ms. 449.

7 Valladolid (Archivo de las Carmelitas Descalzas): copia parcial.

 8) Burgos (Archivo silveriano). Es obra de una de las *primitivas hijas de Santa Teresa, sacada del autógrafo poco tiempo después de terminado en Ávila.+

9) Córdoba (Archivo de la catedral): Ms. 149, folios 87v-137r.

10-11) Dos copias en las Carmelitas Descalzas de Palencia.

 

Ediciones a recordar:

 

C El Castillo Interior vio la luz pública por primera vez entre Los Libros de la Madre Teresa de Jesús... (ed. preparada por fray Luis de León), Salamanca, por Guillermo Foquel, 1588; llena 268 páginas.

C El Castillo Interior o tratado de las Moradas..., ed. autobiografiada e impresa según el texto original, Sevilla, litografía de Juan Moyano, 1882, XX-224 pp. Presta buenos servicios cuando no se puede uno acercar al autógrafo mismo.

 

Nuestra edición:

 

Según informaba ya Antonio de San Joaquín en su Año Teresiano (t. VII y día VII de julio, p. 158ss.), fue preocupación constante en su siglo XVIII cotejar una y otra vez el texto teresiano circulante con el autógrafo; y para esto, cuando se trataba de hacer una nueva edición, se desplazaban a Sevilla los interesados. Nuestra edición se hace releyendo despaciosa y amorosamente una vez más el autógrafo sevillano. Desde aquí agradecemos a nuestras carmelitas descalzas de Sevilla las facilidades que nos dieron y también su amplia e inteligente colaboración, lo mismo que al P. Jacinto Pascual.

Las conocidas ediciones del P. Silverio, Efrén, Tomás de la Cruz, etc., nos han ayudado más que nada para identificar las autocitas de la Santa.

 

JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 
 
 

E. Allison Peers
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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