|

Mensaje
del obispo de
Salamanca
Mons.
Carlos López Hernández
“Como es sabido, fue el Sr. Obispo de
Salamanca, Tomás de Cámara y Castro, quien comenzó la construcción de la
Basílica de Santa Teresa, en el año 1898. Al morir este obispo, la
construcción estaba bastante avanzada; pero las graves dificultades
surgidas en la primera mitad del siglo XX no permitieron a los
obispos posteriores continuar las obras.
Desde el año 1980, los obispos de Salamanca
continuaron las obras con nuevo empeño, con la inestimable y
entusiasta colaboración de D. José Sánchez Vaquero, el nuevo promotor
principal de esta Basílica. Y es mi deseo firme, como actual Obispo
de Salamanca, proseguir la construcción hasta su terminación, en la
medida de nuestras posibilidades. Hasta el momento, están concluidas
las fases primera y segunda, que incluyen las capillas y las naves
laterales; y nos disponemos a iniciar una tercera fase, para
terminar la cubierta de la nave central y el crucero.
Para llevar a feliz término este proyecto, que
supera las posibilidades económicas de la Diócesis de Salamanca en
estos tiempos, es precisa la colaboración de las instituciones
públicas y sociales y de los fieles devotos de Santa Teresa, de
donde quiera procedan, así como de los fieles católicos salmantinos,
que nos honramos de albergar en Alba de Tormes el sepulcro de Santa
Teresa de Jesús y de tener a esta gran Doctora de la Iglesia como
patrona de nuestra Diócesis. Por ello, a todos agradezco la
colaboración que generosamente puedan prestar”.

|