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Textos litúrgicos
Misa de Santa Teresa
de Jesús
15 de Octubre
SANTA TERESA DE JESÚS,
VIRGEN Y DOCTORA DE LA IGLESIA
Antífona
de entrada Sal 41, 2-3
Como busca la cierva
corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; tiene sed
de Dios vivo.
Oración colecta
Señor Dios nuestro, que
por tu Espíritu has suscitado a santa Teresa de Jesús. para mostrar
a tu Iglesia el camino de la perfección, concédenos vivir de su
doctrina y enciende en nosotros el deseo de la verdadera santidad.
PRIMERA LECTURA
Lectura
del libro del Eclesiástico 15, 1-6
El que teme al Señor
obrará así, observando la ley, alcanzará la sabiduría.
Ella le saldrá al
encuentro como una madre y lo recibirá como la esposa de la
juventud; lo alimentará con pan de sensatez y le dará a beber agua
de prudencia; apoyado en ella no vacilará y confiado en ella no
fracasará;
lo ensalzará sobre sus
compañeros, para que abra la boca en la asamblea;
lo llena de sabiduría e
inteligencia, lo cubre con vestidos de gloria; alcanzará gozo y
alegría, le dará un nombre perdurable.
Palabra de Dios.
Salmo responsorial Sal
88, 2-3. 6-7. 8-9. 16-17. 18-19 (R.: Sal 21, 23)
R. Contaré tu fama a
mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré.
Cantaré eternamente las
misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad
por todas las edades.
Porque dije: «Tu
misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has
afianzado tu fidelidad.
R. Contaré tu fama a
mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré.
El cielo proclama tus
maravillas, Señor,
y tu fidelidad, en la
asamblea de los ángeles.
¿Quién sobre las nubes
se compara a Dios?
¿Quién como el Señor
entre los seres divinos?
R. Contaré tu fama a
mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré.
Dios es temible en el
consejo de los ángeles,
es grande y terrible
para toda su corte.
Señor de los ejércitos,
¿quién como tú?
El poder y la fidelidad
te rodean.
R. Contaré tu fama a
mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré.
Dichoso el pueblo que
sabe aclamarte:
caminará, oh Señor, a
la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo
cada día,
tu justicia es su
orgullo.
R. Contaré tu fama a
mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré.
Porque tú eres su honor
y su fuerza,
y con tu favor realzas
nuestro poder.
Porque el Señor es
nuestro escudo,
y el Santo de Israel
nuestro rey.
R. Contaré tu fama a
mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré.
Aleluya
Si 39, 14
Los pueblos contarán su sabiduría, y la
asamblea anunciará su alabanza.
EVANGELIO
Soy manso
y humilde de corazón
Lectura del santo
evangelio según san Mateo 11, 25-30
En aquel
tiempo, exclamó Jesús:
-«Te doy gracias,
Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a
los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla.
Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi
Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al
Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí
todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad
con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y
encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi
carga ligera.»
Palabra del
Señor.
Oración
sobre las ofrendas
Señor, sean aceptables
a tu majestad los dones que te presentamos, como te fue grato el don
de sí misma, que te ofreció santa Teresa de Jesús. Por Jesucristo
nuestro Señor.
Prefacio de santas Vírgenes y Religiosos,
p. 492.
El Señor esté con
vosotros. R. Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor,
nuestro Dios. Es justo y necesario.
En verdad es justo y
necesario que te alaben, Señor, tus criaturas del cielo y de la
tierra, y, al recordar a los santos que por el reino de los cielos
se consagraron a Cristo, celebremos la grandeza de tus designios.
En ellos recobra el
hombre la santidad primera que de ti había recibido, y gusta ya en
la tierra los dones reservados para el cielo.
Por eso, con todos los
ángeles y santos, te alabamos proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
Antífona
de comunión Sal 88, 2
Cantaré eternamente las
misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las
edades.
Oración
después de la comunión
Señor, Dios nuestro,
concede a tu pueblo, alimentado con el pan celestial, cantar
eternamente tus misericordias como santa Teresa de Jesús.
Por Jesucristo nuestro
Señor.
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