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Dossier
para la conclusión
de las obras
Motivos que justifican las obras
2, 1 – MOTIVOS
RELIGIOSOS
2,1,1 – Un deseo
permanente de los obispos salmantinos:
Mons. Fray Tomás Cámara y Castro (1885 –
1904)
En una Carta Pastoral, el 19 de marzo de 1897, escribe:
“¡Santa Teresa y
sus devotos nos piden una Basílica!, decíamos desde la Cátedra
Sagrada en Alba de Tormes el día de la fiesta de nuestra ínclita
Santa, cuando la muchedumbre de sus devotos rebosaba en la Iglesia,
en el atrio, en la plaza del Convento de las Madres Carmelitas, y su
oleaje y estrépito por entrar en el santuario sofocaban la voz del
orador y aún el canto del coro, y hube de atraer buen golpe de gente
a otro lado y llenar el templo de los Padres, y predicarle allí…
El pensamiento de
la Basílica ha bullido también en muchas cabezas, y ha sido
permanente halago de los Obispos, especialmente desde el último
Centenario teresiano (1882)
Es fuerza que
nosotros impulsemos la corriente de devoción y entusiasmo hacia esa
Santa tan simpática, que es el atractivo de la piedad sólida, y la
nobleza e ingenuidad de las almas, de los entendimientos peregrinos
y ocurrentes, y los corazones generosos, los de ardoroso temple y
abnegación sublime.
Enciéndesenos de
rubor las mejillas al pensar en las impresiones de los extranjeros
que… ven por sus propios ojos el modestísimo templo alzado a la
Santa, admiración del orbe católico…”.
Mons. Fray Francisco Javier Valdés Noriega
(1905 – 1913)
Un comentarista de su vida ha dicho de él:
“Respecto a obras y construcciones, hemos de señalar
su clara intención de
continuar a toda costa las obras de la BASÍLICA DE SANTA TERESA, en
Alba de Tormes, iniciadas por su predecesor”
En una circular dejó
dicho:
“Que la BASÍLICA
TERESIANA sea obra de todos, ricos y pobres, para conseguir el
suntuoso templo, orgullo del pueblo salmantino”
Mons. Julián de Diego y García Alcolea
(1913 – 1924)
El Boletín Oficial del Obispado dice de él:
“Respecto a obras
de reparación y construcción señalamos las que hizo en la Torre del
Gallo y la construcción y ornamentación de las capillas de la nave
oeste de la BASÍLICA TERESIANA de Alba…”
Mons. Francisco Frutos Valiente (1926 –
1933)
En 1929 clama por la
terminación de la basílica:
“Por el buen
nombre de España es preciso acabar pronto la BASÍLICA”
Mons. Mauro Rubio Repullés (1964 – 1994)
Con motivo del IV
Centenario de la muerte de Santa Teresa (1982), pidió y obtuvo la
devolución de la Basílica de Santa Teresa de Jesús de parte del
Carmelo Descalzo“para continuar su construcción, usarla, regirla
y administrarla”.
Mons. Braulio Rodríguez Plaza (1995 –
2002)
Con ocasión del Año
Jubilar 2000, en una Carta Pastoral, escribe:
“La Cuarta Acción
Diocesana (del Año Jubilar) será conseguir en toda la comunidad
diocesana un sentido agradecimiento a Dios por los frutos de
santidad madurados en nuestra Iglesia. Los más señalados, sin duda,
son nuestros patronos Santa Teresa de Jesús y San Juan de Sahagún.
Tengo la sensación
de que, como Iglesia Diocesana, desaprovechamos el enorme caudal de
agua fresca para la sed de Dios que supone Santa Teresa, y no
estamos dando ni a nuestros fieles ni a los que constantemente de
todo el mundo visitan su tumba la doctrina, la gracia y el garbo en
el seguimiento de Jesucristo que supone la santa.
Y esto es una pena
enorme y una responsabilidad.
Con la parroquia
de Alba de Tormes y los Padres y Madres Carmelitas hemos de abordar
este reto.
Para ello es
necesario, entre otras cosas, terminar la Basílica del mejor modo
posible. No sé qué haría otra Iglesia Diocesana, si en ella
estuviera esta grandiosa realidad de la tumba de esta portentosa
mujer”.
Mons. Carlos López Hernández (2002 - )
Prologando el libro
“Basílica de Santa Teresa de Jesús” de D. José Sánchez Vaquero,
escribe:
“Como es sabido,
fue el Sr. Obispo de Salamanca, Tomás de Cámara y Castro, quien
comenzó la construcción de la Basílica de Santa Teresa, en el año
1898. Al morir este obispo, la construcción estaba bastante
avanzada; pero las graves dificultades surgidas en la primera mitad
del siglo XX no permitieron a los obispos posteriores continuar las
obras.
Desde el año 1980,
los obispos de Salamanca continuaron las obras con nuevo empeño, con
la inestimable y entusiasta colaboración de D. José Sánchez Vaquero,
el nuevo promotor principal de esta Basílica. Y es mi deseo firme,
como actual Obispo de Salamanca, proseguir la construcción hasta su
terminación, en la medida de nuestras posibilidades. Hasta el
momento, están concluidas las fases primera y segunda, que incluyen
las capillas y las naves laterales; y nos disponemos a iniciar una
tercera fase, para terminar la cubierta de la nave central y el
crucero.
Para llevar a
feliz término este proyecto, que supera las posibilidades económicas
de la Diócesis de Salamanca en estos tiempos, es precisa la
colaboración de las instituciones públicas y sociales y de los
fieles devotos de Santa Teresa, de donde quiera procedan, así como
de los fieles católicos salmantinos, que nos honramos de albergar en
Alba de Tormes el sepulcro de Santa Teresa de Jesús y de tener a
esta gran Doctora de la Iglesia como patrona de nuestra Diócesis.
Por ello, a todos agradezco la colaboración que generosamente puedan
prestar”.
2,1,2 – Orientaciones de la Iglesia para
los santuarios
El “Directorio sobre
la piedad popular y la liturgia”, de la Congregación para el culto
divino y la disciplina de los Sacramentos, en sus números 264 – 277,
nos iluminan y nos ayudan a encontrar los motivos religiosos que
debe afrontar todo santuario:
La Basílica como lugar de culto
“El santuario
tiene una función cultual de primer orden. Los fieles se acercan,
sobre todo, para participar en las celebraciones litúrgicas y en los
ejercicios de piedad que tienen lugar allí. Esta reconocida función
cultual del santuario, no debe oscurecer en el ánimo de los fieles
la enseñanza evangélica de que el lugar no es algo determinante para
el auténtico culto al Señor”
La Basílica como lugar de evangelización
“Al fiel que se
acerca al santuario se le deben proponer, directa o indirectamente,
los elementos fundamentales del mensaje evangélico: el sermón de la
montaña, el anuncio gozoso de la bondad y paternidad de Dios así
como de su amorosa providencia, el mandamiento del amor, el
significado salvador de la cruz, el destino transcendente de la vida
humana.
Muchos santuarios
son, efectivamente, lugares de difusión del Evangelio: en las formas
más variadas, el mensaje de Cristo se transmite a los fieles como
llamada a la conversión, invitación al seguimiento, exhortación a la
perseverancia, recuerdo de las exigencias de la justicia, palabra de
consuelo y de paz”.
La Basílica como lugar de caridad
“Gracias a la
generosidad de los fieles y el celo de los responsables, muchos
santuarios son lugares de mediación entre el amor a Dios y la
caridad fraterna, por una parte, y las necesidades de los hombres,
por otra. En ellos fructifica la caridad de Cristo y parece que se
prolongan la solicitud maternal de la Virgen y la cercanía solidaria
de los santos, que se expresan, por ejemplo:
- en la creación y
mantenimiento de centros de asistencia social, como hospitales,
centros de enseñanza para niños sin recursos y residencias para
personas ancianas;
- en la acogida y
hospitalidad para con los peregrinos, sobre todo los más pobres, a
quienes se ofrecen, en la medida de lo posible, lugares y
condiciones para un momento de descanso;
- en la solicitud
y cuidado de los peregrinos ancianos, enfermos, minusválidos, a los
que se reservan las atenciones más delicadas, los mejores sitios en
los santuarios…
- en la
disponibilidad y en el servicio ofrecido a todos los que se acercan
a los santuarios: fieles cultos e incultos, pobres y ricos,
con-nacionales o extranjeros”.
La Basílica como lugar de cultura
“Cada vez se
tiende más a hacer del santuario un “centro de cultura” específico,
un lugar en el que se organizan cursos de estudio y conferencias,
donde se acometen interesantes iniciativas editoriales y se
promueven representaciones sagradas, conciertos, exposiciones y
otras manifestaciones artísticas y literarias.
La actividad
cultural del santuario se configura como una iniciativa en el ámbito
de la promoción humana; esta función se añade útilmente a la función
primordial de lugar para el culto divino, para la evangelización,
para el ejercicio de la caridad. En este sentido, los responsables
de los santuarios deben procurar que la dimensión cultural no
adquiera una importancia mayor que la cultual”.
La Basílica como lugar de encuentro
ecuménico
“Los rectores de
los santuarios promuevan, cuando haya oportunidad, encuentros de
oración entre cristianos de las diversas confesiones; en estos
encuentros, preparados con atención y colaboración, deberá primar la
Palabra de Dios y se deberán valorar las formas de oración
características de las diversas confesiones cristianas”
2,1,3 – El ejemplo de
lugares semejantes
El viaje es hoy un
signo de los tiempos. Los sepulcros de los santos ayer y hoy son
centro de peregrinación en todo el mundo.
Recordemos algunos
ejemplos:
El sepulcro de
Santiago, en Compostela
El sepulcro de San
Francisco, en Assís
El sepulcro de San
Antonio, en Padua
El sepulcro del Santo
Cura, en Ars
El sepulcro de
Teresita, en Lisieux
El sepulcro de San
Juan de la Cruz, en Segovia
El sepulcro de Santa
Catalina, en Siena
Y tantos otros… son
para nosotros un ejemplo a seguir: Un gran templo para las grandes
celebraciones y, como complementos necesarios, un centro de
recepción de peregrinos, una casa de espiritualidad, una hospedería,
una sala audiovisual, una central de peregrinaciones, unos medios de
comunicación adecuados a los tiempos y una programación permanente
de actos para los peregrinos y turistas que quieran visitar este
centro de peregrinación.
El ejemplo de la
conclusión de la catedral de la Almudena de Madrid nos puede también
resultar, de algún modo, ejemplar. Monseñor Luis Gutiérrez,
obispo de Segovia, a la muerte del cardenal Suquía, escribió:
“Una gran
iniciativa del cardenal de Madrid fue la de reanudar las obras de la
futura catedral de la Almudena. Desde su toma de posesión como
arzobispo, vio que aquel esqueleto en piedra era un reto formidable
para su coraje y constancia. Sobre las torres y arcos inconclusos
del monumento había sobrevolado en años anteriores la idea de
desistir del empeño y proceder a su total derribo, para despejar el
paisaje del entorno. Sonrojo incluso habría padecido su Majestad el
Rey cuando algún Embajador, en la presentación de sus credenciales
en el Palacio de Oriente, le preguntaba por lo que el desinformado
diplomático creía ser vestigios de los bombardeos de la Guerra Civil
del 36. Mérito del cardenal Suquía es haber movido los resortes de
la Casa Real, del Gobierno de España, de la Comunidad Autónoma, del
Ayuntamiento, de empresarios y artistas para que pudiesen proseguir
las obras de la Almudena. Constituyó para ese fin un Patronato,
plural en cuanto a la variedad de instituciones representadas, y a
las motivaciones por las que cada patrono quería reanudar las obras,
pero unánime en el objetivo final. Tal fue el empeño y el compromiso
del cardenal Suquía, en esta obra que consiguió incluso que fuese el
papa Juan Pablo II quien consagrase personalmente la nueva
catedral”.
2,2 – MOTIVOS CIVILES
2,2,1 – Santa
Teresa y el mundo de la cultura
Santa Teresa de Jesús, humanista y escritora universal, es
valorada y respetada por todos los intelectuales. Los escritores
españoles la celebran como maestra y patrona.
Así han escrito sobre ella prestigiosos escritores:
Fray Luis de León:
“La madre Teresa,
en la alteza de las cosas que trata y en la delicadeza y claridad
con que las trata, excede a muchos ingenios, y en la forma del decir
y en la pureza y facilidad del estilo y en la gracia y en la buena
compostura de las palabras y en una elegancia desafectada que
deleita en extremo, dudo yo que haya en nuestra lengua escritura que
con ellos se iguale”
Marcelino Menéndez y Pelayo:
“No hay en el
mundo prosa ni verso que basten a igualar, ni aun de lejos se
acerquen, a cualquiera de los capítulos de la Vida, autobiografía a
ninguna semejante, en la que con la más peregrina modestia se narran
las singulares mercedes que Dios le hizo, y se habla y discurre de
las más altas revelaciones místicas con una sencillez y un sublime
descuido de frases que deleitan y enamoran. Y como aquel estilo no
se imita, y fuera vana presunción el intentarlo, y las más ricas
preseas del tesoro literario no son suficientes para compensar su
falta…, la distancia es la que separa el cielo de la tierra, y que
todas las fuerzas humanas no traspasarán jamás”
José Martínez Ruiz (Azorín):
“No se sabe muchas
veces ni el día ni el mes en que escribe; se olvida de todo; el
tiempo y el espacio no existen para ella. Pero del fondo de su
espíritu directamente, espontáneamente, va surgiendo una prosa
primaria, pura, sin elemento alguno de estilización. A un extremo,
en el problema del estilo, está Juan de Mariana, retórico,
literario, artista; al otro se halla Teresa, humana, profundamente
humana, directa, elemental, tal como el agua pura y prístina… La
Vida de Teresa, escrita por ella misma, es el libro más hondo, más
denso, más penetrante que existe en ninguna literatura europea. A su
lado, los más agudos analistas del yo, un Standhal, un Benjamín
Constant, son niños inexpertos. Y eso que ella no ha puesto en ese
libro sino un poquito de su espíritu. Pero todo en esas páginas, sin
formas del mundo exterior, sin color, sin exterioridades, todo puro,
denso, escueto, es de un dramatismo, de un interés, de una ansiedad
trágicos…”
José María Salaverría:
“La sintaxis y el
vocabulario son al mismo tiempo femeninos y robustos. Tiene su habla
sabor a tierra castellana, ruda y finalmente sabrosa como un pan de
la tierra. Son las suyas palabras que saben, como el buen vino y la
harina sincera. Y en vano proseguimos con ellas la melosidad, porque
aquellos vocablos de mujer se densifican entre sus labios y pierden
lo frívolo o sensual de lo femenino. Es un hablar denso y nutrido de
mujer fuerte, pero ¡tan insinuante y tierno a la vez! Toda la
excepcionalidad y todas las cualidades características del sexo
están palpitantes en esas páginas ardorosas de la Santa, cuyo estilo
jamás incurre en el aire hombruno, tan frecuente en las mujeres
literatas, ni menos cae en la ñoñez… Recoge, pues, las palabras que
circulan a su lado y compone con ellas sus libros, sus cartas y sus
versos. Son las palabras de la clase media, y no precisamente del
pueblo…”
2,2,2 – La
Basílica, fuente de promoción social
Es evidente que un santuario, en su construcción y en su vida
posterior es fuente de promoción social. La creación de puestos de
trabajo es un fruto que razonablemente podemos esperar. La Iglesia
diocesana se siente orgullosa de poder servir puestos de trabajo a
los hermanos. ¡Ojalá lo pudiéramos hacer mucho más!
Ya al principio mismo de la obra el arquitecto E. M. Repullés y
Vargas decía:
“En las referidas
obras se han empleado, por término medio, 110 operarios, de los
cuales 20 son mamposteros, 40 peones auxiliares, 30 canteros y
barreneros para la saca de piedra en las canteras, y 20 conductores
del mismo material al solar, cuyos jornales han resultado bajos por
la gran afluencia de jornaleros en demanda de trabajo”
2,2,3 – La villa
teresiana y ducal, centro natural de turismo
Los santuarios, con la concentración de peregrinos que congrega,
puede favorecer el cruce de caminos hacia otras rutas interesantes.
En Alba se cruzan una serie de Rutas que debemos valorar como una
riqueza común:
Ruta Teresiana
Como es natural, Alba de Tormes pertenece a la ruta que sigue las
fundaciones teresianas de Teresa de Jesús en Castilla: Ávila, Medina
del Campo, Salamanca, Valladolid, Segovia, Palencia, Soria y Burgos.
Ruta Sanjuanista
Alba también forma parte del camino que recuerda a Juan de la Cruz
en Castilla:
Fontiveros, Madrigal de las Altas Torres, Medina del Campo,
Salamanca, Duruelo y Segovia.
Ruta Mariana
El convento teresiano de Alba es etapa, o frecuente cruce de
caminos, entre los peregrinos que buscan los santuarios marianos de
Fátima y Lourdes, o Covadonga y Guadalupe.
Ruta Compostelana
En busca del sepulcro teresiano se acercan también peregrinos que
tienen como meta el Pórtico de la Gloria en Santiago de Compostela.
Ruta Ducal
El Gran Duque de Alba, D. Fernando Álvarez de Toledo, es el gran
señor de Alba. Es justo recorrer, además de la villa ducal, los
lugares que han conocido historias de su vida: Piedrahita, Pamplona,
Fuenterrabía, Madrid, Lisboa y Salamanca.
Ruta del Mudéjar
Las iglesias albenses de San Juan y Santiago, joyas del mudéjar
castellano, son parte fundamental de la ruta que recorre los
monumentos mudéjares: Coca de Alba, Rágama, Turra de Alba, Gajates,
Galleguillos, Pedrosillo de Alba entre los más cercanos, o más allá
de conocido prestigio: en Salamanca, y las comarcas de Ledesma,
Armuña, Peñaranda, Ciudad Rodrigo, Béjar y Vitigudino.
Ruta de la Lengua Castellana
Aunque la Fundación de la Lengua Castellana no ha incluido nuestra
villa en la Ruta que propone, creemos que Alba de Tormes, sepulcro
de Santa Teresa, patrona de los Escritores Españoles, debería ser
una etapa más con San Millán de la Cogolla, Santo Domingo de Silos,
Valladolid, Salamanca, Ávila y Alcalá de Henares. Deberíamos luchar
por conseguirlo.
Pese a la escasa promoción actual, según la oficina de Turismo de la
villa, durante los seis primeros meses del año, se han registrado
cerca de 20.000 visitas, de las que el 30% eran turistas
internacionales. El número de viajeros, según publicaba “LA GACETA”
el pasado 15 de septiembre, se incrementó respecto a este mismo
periodo en un 4%, ya que en los seis primeros meses de 2006 fueron
18.038 los turistas que pasaron por la villa ducal y teresiana.
2,2,4 – El “Centro Teresiano Mundial”
compromiso público de nuestros actuales
gobernantes
Gratamente
nos ha sorprendido este verano el compromiso público de nuestros
gobernantes para afrontar conjuntamente en Alba de Tormes un “Centro
Teresiano Mundial”.
Agradecemos de antemano su generosa oferta. La colaboración entre
las diversas instituciones, incluso con intereses diferentes como es
natural, es ejemplar y necesaria siempre que se respeten las
competencias propias de cada una.
Estamos convencidos de que los pueblos unidos avanzan, mientras que
los desunidos retroceden.
Así apareció la iniciativa de nuestros gobernantes en la prensa
salmantina:
En el diario salmantino “LA GACETA”, el día 5 de junio de 2007,
bajo el Título “EL PP se marca como reto hacer de Alba un “centro
teresiano mundial”, se publica la siguiente nota que firma C.R.:
“La confianza depositada por primera vez por la población albense
de Alba de Tormes en el PP tendrá su recompensa, según anunció ayer
su presidente provincial. Julián Lanzarote anunció que, desde
su partido, se propone, como meta común e “independientemente de lo
que la señora alcaldesa pueda sacar adelante, volcarse en convertir
el municipio en un centro teresiano mundial”. Pretende implicar a
“todos los terminales culturales y sociales”, así como a la
Diputación y a su propio equipo del Ayuntamiento de la capital en
lograr que la localidad “funcione desde el punto de vista del
turismo religioso”.
En
“TRIBUNA DE SALAMANCA”, el 9 de agosto de 2007,bajo el título “La
alcaldesa asegura que mediará con la Diputación y Junta para que
aporten financiación a una nueva fase de las obras después de un
cuarto de siglo paralizadas”, la crónica de Raúl Martín dice que
Concepción Miguélez, alcaldesa de Alba de Tormes,
“manifestó su total disposición para mediar con la Diputación de
Salamanca y Junta de Castilla y León de cara a que aporten también
financiación para las obras de la Basílica Teresiana”.
En “LA GACETA”, el 10 de agosto de 2007, reafirma este compromiso
en entrevista con Begoña F. Orive y M. Hernández. Los periodistas
entrevistan a Isabel Jiménez, Presidenta de la Diputación
de Salamanca: “En su discurso de investidura causó estupor al
plantear el Centro Teresiano para Alba de Tormes como único
compromiso de gobierno”. A lo que la Presidente contestó:
“Llevamos
trabajando en el Centro Teresiano bastante tiempo. Siempre hemos
ayudado a los lugares donde se encauza el turismo, pero en esta
ocasión queremos volcarnos con una zona como Alba de Tormes y sus
localidades limítrofes, a las que podemos convertir en algo parecido
a lo que es en la actualidad Fátima, santiago de Compostela o la
basílica de Guadalupe en Cáceres. Es decir, pretendemos revitalizar
toda la zona con el Centro Teresiano como elemento aglutinador, y
para ello ya hemos sentado las bases hablando con el obispo de
Salamanca”.
En “LA GACETA”, el 27 de agosto de 2007, el Consejero de Justicia
e Interior de la Junta de Castilla y León, D. Alfonso Fernández
Mañueco, en entrevista a EÑE, dijo:
“El hecho de que
Santa Teresa esté enterrada aquí la convierte en un lugar de
referencia, de peregrinación”, por ello, la Junta apoyará
económicamente algunos proyectos en este sentido como iniciativas
del Obispado para “cubrir la Basílica o convertir el convento en un
centro de turismo religioso, con albergue para peregrinos y también
con una casa de espiritualidad vinculada a Santa Teresa”.
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