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TERESA DE
JESÚS
EPISTOLARIO
1. A ALONSO VENEGRILLA. GOTARRENDURA
(ÁVILA)
Ávila, 12 de agosto de
1546
Autógr.: MCD de
Calahorra (Logroño)
RECIBO Y PAGO DE TRIGO
1.
Señor Venegrilla: Santos García trajo diez fanegas de trigo. Hágame merced
de pagar el trigo, porque yo no lo tengo, que el señor Martín de Guzmán
holgará de ello y lo pagará, que así se suele hacer
.
2.
Fecha a doce de agosto.
DOÑA TERESA DE AHUMADA
3.
Hacedme merced de enviarme unos palominos.

2. A D. LORENZO DE CEPEDA. QUITO
(ECUADOR)
Ávila, 23 de diciembre de
1561
Autógr.: MCD de Santa
Ana, Madrid
AGRADECE DINEROS. PROYECTO
DE REFORMA DEL CARMEN.
ELOGIO DE ANTONIO MORÁN Y
JUANA DE AHUMADA
1.
Jesús. Señor: Sea el Espíritu Santo siempre con vuestra merced, amén, y
páguele el cuidado que ha tenido de socorrer a todos y con tanta diligencia.
Espero en la majestad de Dios que ha de ganar vuestra merced mucho delante
de él; porque es así cierto que a todos los que vuestra merced envía dineros
les vino a tan buen tiempo, que para mí ha sido harta consolación.
2. Y
creo que fue movimiento de Dios el que vuestra merced ha tenido para
enviarme a mí tantos; porque para una monjuela como yo, que ya tengo por
honra, gloria a Dios, andar remendada, bastaban los que habían traído Juan
Pedro de Espinosa y Varrona (creo que se llama el otro mercader), para salir
de necesidad por algunos años
.
3. Mas
como ya tengo escrito a vuestra merced bien largo, por muchas razones y
causas de que yo no he podido huir por ser inspiraciones de Dios, de suerte
que no son para en carta, sólo digo que personas santas y letradas les
parece estoy obligada a no ser cobarde, sino poner lo que pudiere en esta
obra, que es hacer un monasterio adonde ha de haber solas quince, sin poder
crecer el número, con grandísimo encerramiento, así de nunca salir como de
no ver si no han velo delante del rostro, fundadas en oración y en
mortificación, como a vuestra merced más largo tengo escrito y escribiré con
Antonio Morán cuando se vaya
.
4. Y
favoréceme esa señora doña Guiomar que escribe a vuestra merced. Es mujer de
Francisco Dávila, de Salobralejo, si vuestra merced se acuerda. Ha nueve
años que murió su marido, que tenía un cuento de renta; ella por sí tiene un
mayorazgo sin el de su marido, y aunque quedó de veinte y cinco años, no se
ha casado, sino dádose mucho a Dios. Es espiritual harto
.
5. Ha
más de cuatro que tenemos más estrecha amistad que puedo tener con hermana;
y aunque me ayuda harto, porque da mucha parte de la renta, por ahora está
sin dinero, y cuanto toca a hacer y comprar la casa hágolo yo; que con el
favor de Dios hanme dado dos dotes antes que sea y téngola comprada (aunque
secretamente, y para labrar cosas que había menester yo no tendría remedio),
y es así que sólo confiando (pues Dios quiere que lo haga, él me proveerá)
concierto los oficiales.
6. Ello
parecía cosa de desatino. Viene su Majestad y mueve a vuestra merced para
que lo provea; y lo que más me ha espantado, que los cuarenta pesos que
añadió vuestra merced me hacían grandísima falta, y San José (que se ha de
llamar así), creo hizo no la hubiese, y sé que la pagará a vuestra merced.
En fin, aunque pobre y chica, mas lindas vistas y campo. Con esto se acaba
.
7. Han
ido por las bulas a Roma, porque aunque es de mi misma orden, damos la
obediencia al obispo. Espero en el Señor será para mucha gloria suya si lo
deja acabar, que sin falta pienso será, porque van almas que bastan a dar
grandísimo ejemplo, que son muy escogidas, así de humildad como de
penitencia y oración. Vuestras señorías lo encomienden a Dios, que cuando
Antonio Morán vaya, con su favor estará ya acabado
.
8. Él
vino aquí, con quien me he consolado mucho (que me pareció hombre de suerte
y de verdad y bien entendido), y de saber tan particularmente de vuestras
señorías, que cierto una de las grandes que el Señor me ha hecho es que les
haya dado a entender lo que es el mundo y se hayan querido sosegar, y que
entiendo yo que llevan camino del cielo, que es lo que más deseaba saber,
que siempre hasta ahora estaba en sobresalto. Gloria sea al que todo lo
hace. Plega a él vuestra merced vaya siempre adelante en su servicio, que
pues no hay tasa en el galardonar, no ha de haber parar en procurar servir
al Señor, sino cada día un poquito siquiera ir más adelante y con hervor;
que parezca, como es así, que siempre estamos en guerra y que hasta haber
victoria no ha de haber descuido.
9.
Todos los que con vuestra merced ha enviado dineros han sido hombres de
verdad, aunque Antonio Morán se ha aventajado, así en traer más vendido el
oro y sin costa (como vuestra merced verá) como en haber venido con harto
poca salud desde Madrid aquí a traerlo (aunque hoy está mejor, que era un
accidente), y veo que tiene de veras voluntad a vuestra merced. Trajo
también los dineros de Varrona, y todo con mucho cuidado.
10.
Rodríguez también vino acá y lo hizo harto bien. Con él escribiré a vuestra
merced, que por ventura se irá primero
.
11.
Mostróme Antonio Morán la carta que vuestra merced le había escrito. Crea
que tanto cuidado no sólo creo es de su virtud sino que se lo ponía Dios.
12.
Ayer me envió mi hermana doña María esa carta; cuando le lleven estotros
dineros enviará otra. A harto buen tiempo le vino el socorro. Es muy buena
cristiana y queda con hartos trabajos, y si Juan de Ovalle le pusiese pleito
sería destruir sus hijos. Y cierto no es tanto lo que él tiene entendido
como le parece, aunque harto mal se vendió todo y lo destruyó. Mas también
Martín de Guzmán llevaba sus intentos (Dios le tenga en el cielo) y se lo
dio la justicia, aunque no bien. Y tornar ahora a pedir lo que mi padre (que
haya gloria) vendió, no me queda paciencia.
13. Y
lo demás, como digo, sería matar a doña María mi hermana; y Dios me libre de
interés que ha de ser haciendo mal tanto a sus deudos; aunque por acá está
de tal suerte, que por maravilla hay padre para hijo ni hermano para
hermano. Así no me espanto de Juan de Ovalle, antes lo ha hecho bien, que
por amor de mí por ahora se ha dejado de ello. Tiene buena condición, mas en
este caso no es bien fiar de ella, sino que cuando vuestra merced le enviare
los mil pesos, vengan a condición y con escritura, y ésta a mí. Vuestra
merced mande a pedir que el día que tornare al pleito, sean quinientos
ducados de doña María
.
14. Las
casas de Gotarrendura aún no están vendidas sino recibidos trescientos mil
maravedís Martín de Guzmán de ellas, y esto es justo se le torne. Y con
enviar vuestra merced estos mil pesos se remedia Juan de Ovalle y puede
vivir aquí (que esto ha hecho) y que se ha venido aquí y tiene ahora
necesidad; que para vivir continuo no podrá si de allá no viene esto, sino a
tiempos y mal. Es harto bien casado; mas digo a vuestra merced que ha salido
doña Juana mujer tan honrada y de tanto valor, que es para alabar a Dios, y
un alma de un ángel.
15. Yo
salí la más ruin de todas y a quien vuestras señorías no habían de conocer
por hermana, según soy. No sé cómo me quieren tanto. Esto digo con toda
verdad. Ha pasado hartos trabajos y llevádolos harto bien. Si sin poner a
vuestra merced en necesidad puede enviar esto, hágalo con brevedad, aunque
sea poco a poco.
16. Los
dineros que vuestra merced mandó se han dado, como verá por las cartas.
Toribia
era muerta y su marido. A sus hijos, que los tiene pobres, ha hecho harto
bien
.
Las
misas están dichas (de ellas creo antes que viniesen los dineros) por lo que
vuestra merced manda y de personas las mejores que yo he hallado, que son
harto buenas. Hízome devoción el intento porque vuestra merced las decía.
17. Yo
me hallo en casa de la señora doña Guiomar en todos estos negocios, que me
ha consolado por estar más con los que me dicen de vuestra merced. Y digo
más a mi placer, que salió una hija suya de esta señora (que es monja en
nuestra casa) y mandóme el provincial venir por compañera adonde me hallo
harto con más libertad para todo lo que quiero que en casa de mi hermana. Es
adonde hay todo trato de Dios y mucho recogimiento. Estaré hasta que me
manden otra cosa, aunque para tratar en el negocio dicho estaría mejor estar
por acá
.
18.
Ahora vengamos a hablar en mi querida hermana la señora doña Juana, que
aunque a la postre, no lo está en mi voluntad, que es así cierto, que en el
grado que a vuestra merced la encomiendo a Dios. Beso a su merced mil veces
las manos por tanta merced como me hace. No sé con qué lo servir, sino con
que al nuestro niño se encomiende mucho a Dios, y así se hace, que el santo
fray Pedro de Alcántara lo tiene mucho a su cargo (que es un fraile descalzo
de quien he escrito a vuestra merced) y los teatinos y otras personas a
quienes oirá Dios. Plega a su Majestad lo haga mejor que a los padres, que
aunque son buenos, quiero para él más. Siempre me escriba vuestra merced del
contento y conformidad que tiene, que me consuela mucho
.
19. He
dicho que le enviaré cuando vaya Antonio Morán un traslado de la ejecutoria
(que dicen no puede estar mejor) y esto haré con todo cuidado. Y si de esta
vez se perdiere en el camino, hasta que llegue la enviaré, que por un
desatino no se ha enviado (que porque toca a tercera persona, que no la ha
querido dar, no lo digo); y unas reliquias que tengo, también se enviarán,
que es de poca costa la guarnición .
20. Por
lo que a mí envía mi hermano, le beso mil veces las manos; que si fuera en
el tiempo que yo traía oro, hubiera harta envidia a la imagen, que es muy
linda en extremo. Dios nos guarde a su merced muchos años y a vuestra merced
lo mismo, y les dé buenos años, porque es mañana la víspera del año de 1562
.
21. Por
estarme con Antonio Morán, comienzo a escribir tarde, que aún dijera más, y
quiérese ir mañana, y así escribiré con el mi Jerónimo de Cepeda; mas como
he de escribir tan presto, no se me da nada. Siempre lea vuestra merced mis
cartas, que no irá.
22.
Harto he puesto en que sea buena la tinta; la letra escribo tan aprisa, y
es, como digo, tal hora, que no la puedo tornar a leer.
23. Yo
estoy mejor de salud que suelo. Désela Dios a vuestra merced en el cuerpo y
en el alma como yo deseo, amén.
24. A
los señores Hernando de Ahumada y Pedro de Ahumada por no haber lugar no
escribo; harélo presto.
25.
Sepa vuestra merced que algunas personas harto buenas que saben nuestro
secreto (digo del negocio) han tenido por milagro enviarme vuestra merced
tanto dinero a tal tiempo. Espero en Dios que cuando haya menester más,
aunque no quiera, le pondrá en el corazón que me socorra.
De
vuestra merced muy cierta servidora,
DOÑA TERESA DE AHUMADA

3. AL P. GARCÍA DE TOLEDO.
TOLEDO
Toledo, junio de
1562
Autógr.: Monasterio
de El Escorial
ENVÍA EL
*LIBRO
DE LA VIDA+.
PIDE SE HAGA COPIA PARA EL P. JUAN DE ÁVILA
1.
Jesús. El Espíritu Santo sea siempre con vuestra merced, amén. No sería malo
encarecer a vuestra merced este servicio por obligarle a tener mucho cuidado
de encomendarme a nuestro Señor, que según lo que he pasado en verme escrita
y traer a la memoria tantas miserias mías, bien podría; aunque con verdad
puedo decir que he sentido más en escribir las mercedes que el Señor me ha
hecho, que las ofensas que yo a su Majestad.
2. Yo
he hecho lo que vuestra merced me mandó en alargarme, a condición de que
vuestra merced haga lo que me prometió en romper lo que mal le pareciere.
3. No
había acabado de leerlo después de escrito, cuando vuestra merced envía por
él. Puede ser vayan algunas cosas mal declaradas y otras puestas dos veces,
porque ha sido tan poco el tiempo que he tenido, que no podía tornar a ver
lo que escribía. Suplico a vuestra merced lo enmiende y mande trasladar, si
se ha de llevar al padre maestro Ávila, porque podría ser conocer alguien la
letra
.
4. Yo
deseo harto se dé orden en cómo lo vea, pues con ese intento lo comencé a
escribir; porque como a él le parezca voy por buen camino, quedaré muy
consolada, que ya no me queda más para hacer lo que es en mí. En todo haga
vuestra merced como le pareciere y ve está obligado a quien así le fía su
alma. La de vuestra merced encomendaré yo toda mi vida a nuestro Señor; por
eso dése prisa a servir a su Majestad para hacerme a mí merced, pues verá
vuestra merced, por lo que aquí va, cuán bien se emplea en darse todo, como
vuestra merced lo ha comenzado, a quien tan sin tasa se nos da. Sea bendito
por siempre, que yo espero en su misericordia nos veremos adonde más
claramente vuestra merced y yo veamos las grandes que ha hecho con nosotros
y para siempre jamás le alabemos, amén.
Acabóse
este libro en junio de 1562
.

4. A LOS SEÑORES DEL CONCEJO.
ÁVILA
Ávila, 5 de diciembre de
1563
Autógr.: MCD de Medina
del Campo
ERMITAS PARA ALABAR A DIOS
Y REZAR POR LA CIUDAD.
CON PENA
PRESCINDIRÍAN DE ESE CONSUELO
1. Muy
ilustres señores: Como nos informamos no hacía ningún daño al edificio del
agua en las ermititas que aquí se han hecho, y la necesidad era muy grande,
nunca pensamos (visto vuestra señoría la obra que está hecha, que sólo sirve
de alabanza del Señor y tener nosotras algún lugar apartado para oración)
diera a vuestra señoría pena, pues allí particularmente pedimos a nuestro
Señor la conservación de esta ciudad en su servicio.
2.
Visto vuestra señoría lo toma con disgusto (de lo que todas estamos
penadas), suplicamos a vuestra señoría lo vean, y estamos aparejadas a todas
las escrituras y fianzas y censo que los letrados de vuestra señoría
ordenaren para seguridad de que en ningún tiempo vendrá daño; y a esto
siempre estuvimos determinadas.
3. Si
con todo esto vuestras señorías no se satisfacieren, que mucho de
enhorabuena se quite, como vuestras señorías vean primero el provecho y no
el daño que hace; que más queremos no esté vuestra señoría descontento, que
todo el consuelo que allí se tiene, aunque por ser espiritual nos dará pena
carecer de él.
4.
Nuestro Señor las muy ilustres personas de vuestras señorías guarde y
conserve siempre en su servicio, amén.
Indignas siervas que las manos de vuestra señoría besan,
LAS POBRES HERMANAS DE SAN JOSÉ

5. A JUAN DE SAN CRISTÓBAL.
ÁVILA
Ávila, 9 de abril
de 1564
Autógr.:
PCD de Ávila
COMPRA UNA CERCA DE
PALOMAR
1. Hoy,
domingo de Cuasimodo de este año de 1564, se concertó entre Juan de San
Cristóbal y Teresa de Jesús la venta de esta cerca del palomar en cien
ducados libres de décima y alcabala
.
2.
Dánsele de esta manera: los diez mil maravedís luego, y los diez mil para
pascua de Espíritu Santo; lo demás para san Juan de este presente año.
Porque
es verdad lo firmo,
TERESA DE JESÚS

6. A D. GASPAR DAZA.
ÁVILA
Toledo, 24 de marzo de
1568
Autógr.: Antes en la Catedral de
Guadix: ahora perdido
A LOS APARTADOS DE TODO,
HACE DIOS MERCEDES.
INSTRUCCIONES
PARA LAS DE SAN JOSÉ
1. ...
las reliquias de los Santos Pastorcicos que traían a Alcalá, que es para
alabar a nuestro Señor. Sea bendito por todo, que por cierto, señor, que es
tan fácil a su Majestad hacer santos, que no sé cómo están allá tan
espantados de que quien están tan apartadas de todo haga algunas mercedes.
Plega a él que le sepamos servir, que muy bien sabe pagar
.
2.
Harto me he holgado que le haya caído en gracia..., que no gustará de ella
sino quien hubiere entendido algo de veras cuán suave es el Señor. Plega a
él me guarde a vuestra merced muchos años para remedio de esas hermanas.
3. No
las consienta tratar unas con otras de la oración que tienen, ni se
entremetan en ello, ni hablen en Concepción, que cada una querrá decir su
necedad. Déjenla, que cuando no pudiere trabajar tanto, tomarse ha otra y
repartirse ha el trabajo, que Dios la dará de comer como... de la mi...
.
4. Su
hermana y madre poco se deben acordar de mí
.
5. A la
abadesa escribiré si pudiere. Dios la dé salud
.
6. Ya
escribí sobre la jerga a Madrid. No sé si se me olvida algo; al menos no
olvidaré de encomendar a Dios a vuestra merced. Haga lo mismo y pídale se
comience esta casa para servicio del Señor
.
7. El
martes que viene pienso nos iremos cierto. Hoy es víspera de nuestra Señora
de la Encarnación.
8. Al
padre Lárez y al hermano Cristóbal me diga mucho, y a Maridíaz
.
Indigna
sierva y hija de vuestra merced,
TERESA DE JESÚS,
carmelita.

7. A Dª
LUISA DE LA CERDA. ANTEQUERA
Malagón, 18 de mayo de
1568
HABLA DE LAS DESCALZAS DE
MALAGÓN.
ENVÍO DEL
*LIBRO
DE LA VIDA+
A SAN JUAN DE ÁVILA
1.
Jesús sea con vuestra señoría. Yo quisiera tener más espacio para alargarme
aquí, y pensando tenerle hoy de escribir, helo dejado hasta el postrer día,
que me voy mañana, que son 19 de mayo, y he tenido tanto que hacer, que no
me ha quedado lugar. Con el padre Pablo Hernández escribiré; aunque yo no he
sabido de él cosa después que se fue de aquí, diréle lo que vuestra señoría
manda.
2. He
alabado a nuestro Señor de que el camino haya sucedido tan bien; harto se lo
suplicamos acá. Plega a su Majestad sea así todo lo demás.
3. Voy
buena y cada día mejor con esta villa, y así lo están todas; no hay quien ya
tenga ningún descontento y cada día me contentan más. Yo digo a vuestra
señoría que de las cuatro que vinieron, las tres tienen gran oración y aun
más
. Ellas son de
suerte que vuestra señoría puede estar segura que aunque yo me vaya, no
faltará un punto de perfección, en especial con las personas que les
quedan...
.
4. Dios
le tenga muchos años aquí, que yo voy bien descuidada de todo con él. Y el
cura besa las manos de vuestra señoría, porque es tan no sé cómo, que no le
envía encomiendas; yo, con la comisión que tengo de vuestra señoría, se las
di. Es cosa grande lo que le debemos
.
5. Yo
no puedo entender por qué dejó vuestra señoría de enviar luego mi recaudo al
maestro Ávila. No lo haga, por amor del Señor, sino que a la hora con un
mensajero se le envíe, que me dicen hay jornada de un día no más. Que ese
esperar a Salazar es dislate, que no podrá salir, si es rector, a ver a
vuestra señoría, cuánto más ir a ver al padre Ávila
.
6.
Suplico a vuestra señoría, si no le ha enviado, luego le lleven, que en
forma me ha dado pena, que parece el demonio lo hace. Y con el señor
licenciado me tenté mucho, que le había yo avisado que le llevase cuando
fuese, y creo el demonio le pesa de que le vea ese santo; la causa no la
alcanzo...
.
7.
Suplico a vuestra señoría desde luego lo envíe y haga lo que supliqué a
vuestra señoría en Toledo; mire que importa más de lo que piensa...

8. A Dª
LUISA DE LA CERDA. ANTEQUERA
Toledo, 27 de mayo de
1568
CONSUELA A Dª
LUISA. DESEA FUNDAR UNA ESCUELA EN MALAGÓN DONDE SE ENSEÑE LA DOCTRINA
CRISTIANA. INSISTE EN EL ENVÍO DEL
*LIBRO
DE LA VIDA+
A SAN JUAN DE ÁVILA. MUERTE DE LA DUQUESA DE MEDINACELI
1.
Jesús sea con vuestra señoría. Hoy día de la Ascensión me dio su carta de
vuestra señoría el licenciado, que no me dio poca pena hasta leerla, cuando
supe que era venido, con que imaginé lo que podía ser. Gloria sea a nuestro
Señor, que está vuestra señoría buena y el señor don Juan y esos mis señores
.
2. En
lo demás no se le dé a vuestra señoría nada. Y aunque esto digo, a mí se me
ha dado, y así le he dicho lo ha hecho mal y está harto confuso
Ba
mi parecerB,
sino que cierto, no se entiende. Por una parte desea servir a vuestra merced
y dice la quiere mucho, y sí hace; por otra, no se sabe valer. También tiene
un poco de melancolía como Alonso de Cabria. Mas,
(qué
son las diferencias de este mundo, que éste pueda estar sirviendo a vuestra
señoría y no quiera, y yo que gustaría, no pueda! Por estas y otras peores
cosas hemos de pasar los mortales, y aun no acabamos de entender el mundo,
ni se quiere dejar.
3. No
me espanto tenga vuestra señoría pena; ya yo lo entendí que había de pasar
harto por ver su condición de vuestra señoría, que no es para entenderse con
todos; mas, pues es para servir al Señor, páselo vuestra señoría y
entiéndase con él, que no la dejará sola. Acá no ha de parecer mal a nadie
su ida de vuestra señoría, sino haberla lástima; procure desechar; mire lo
que nos va en su salud. La mía ha sido harto ruin estos días. A no hallar el
regalo que vuestra señoría tenía mandado en esta casa, fuera peor. Y ha sido
menester, porque con el sol del camino, el dolor que tenía cuando vuestra
señoría estaba en Malagón, me creció de suerte, que cuando llegué a Toledo
me hubieron de sangrar dos veces (que no me podía menear en la cama según
tenía el dolor de espaldas hasta el celebro) y otro día purgar; y así me he
detenido ocho días aquí (que mañana los hará), que vine viernes, y me parto
bien desflaquecida, porque me sacaron mucha sangre, mas buena
.
4.
Harto sentí soledad cuando me vi aquí sin mi señora y amiga. El Señor se
sirva de todo. Hanlo hecho todos muy bien conmigo, y Reolín. Yo en forma he
gustado de cómo estando vuestra merced allá, me regalaba acá. Harto la
encomiendo al Señor. Voy ya buena, aunque flaca
.
5.
Llévame el cura de Malagón (que es cosa extraña lo que le debo). Y Alonso de
Cabria está tal con su administrador, que no hubo gana de ir conmigo; dijo
que el administrador lo sentiría mucho. Yo, como tenía tan buena compañía y
él venía cansado del camino pasado, no le importuné
.
6. Sepa
vuestra señoría que lo hace el administrador en extremo bien; dicen que no
se puede imaginar. Alonso de Cabria no acaba, y todos; el señor don Hernando
también está muy contento de él
.
7.
Carleval se fue, y no creo para volver... con decir que para el monasterio
de Malagón quiso el Señor que trabajase Alonso de Cabria y gastase el
hospital, y dicen verdad, porque el hermano de Carleval vino. Yo digo a
vuestra señoría que yo vengo contentísima de dejarle allí; fuera de mi padre
Pablo, no sé yo a quién dejara que fuera tal. Ello ha sido grande ventura.
Es de mucha oración y gran experiencia de ella. Está muy contento, sino que
es menester aderezarle una cosilla
.
8.
Porque dejé escrito a vuestra señoría en Malagón todo esto, no digo más;
grandes nuevas hallo aquí de este padre que digo.
9. Las
hermanas están contentísimas. Dejamos concertado se traiga una mujer muy
teatina, y que la casa la dé de comer (como hemos de hacer otra limosna, que
sea ésta) y que muestre a labrar de balde muchachas, y con este achaque, que
las muestre la doctrina y a servir al Señor, que es cosa de gran provecho
.
10.
También él ha enviado por un muchacho y Huerna (como ellos le llaman) que
les sirve; y él y el cura para enseñar la doctrina.
11.
Espero en Dios se ha de hacer gran provecho.
12. En
forma vengo contentísima, y vuestra señoría lo esté, y crea que no hará
falta mi ausencia a la religión de la casa, que con la mucha que ellas
tienen y tal confesor, y el cura que no las olvidará, yo espero en Dios irán
cada día más adelante y no dudo de ello.
13. A
estotro capellán no hay quien le quiera decir no diga la misa. Vuestra
señoría se lo mande escribir; aunque el padre Pablo anda procurando quién se
lo diga, mas no querría se olvidase. El administrador dice le acomodará tan
bien, que le estará harto mejor que lo que tenía; mas que porque él le ha de
consolar, no se lo quiere decir. Suplico a vuestra señoría no descuide en
esto.
14. Ya
han dado el tercio al licenciado; Miranda se lo dio. Mande vuestra señoría
escribir quién ha de dar a Miranda estos tercios, no urda el demonio algo
para que perdamos un hombre como éste; y sí hará (porque por él le ha de
venir daño) lo que pudiere. Entienda vuestra señoría qué es esto y no lo
consienta
.
15. Ha
sido tanta la ocupación de hoy, que no me han dejado hacer esto. Ahora es
muy noche y estoy flaca harto.
16. El
sillón que tenía vuestra señoría en la fortaleza llevo (suplico a vuestra
señoría lo tenga por bien) y otro que compré aquí bueno. Ya sé yo vuestra
señora se holgará me aproveche a mí para estos caminos, como se estaba allí;
siquiera iré en cosa suya. Yo espero en el Señor tornarme en él, y si no, de
que vuestra señoría se venga, le enviaré.
17. Ya
escribí a vuestra señoría en la carta que dejé en Malagón que pienso que el
demonio estorba que ese mi negocio no vea el maestro Ávila; no querría que
se muriese primero, que sería harto desmán. Suplico a vuestra señoría, pues
está tan cerca, se le envíe con mensajero propio, sellado, y le escriba
vuestra señoría encargándosele mucho, que él ha gana de verle y le leerá en
pudiendo
.
18.
Fray Domingo me ha escrito ahora aquí, que en llegando a Ávila haga
mensajero propio que se le lleve. Dame pena que no sé qué hacer, que me hará
harto daño, como a vuestra señoría dije, que ellos lo sepan. Por amor de
nuestro Señor que dé vuestra señoría prisa en ello; mire que es servicio
suyo. Y téngame vuestra señoría ánimo para andar por tierras extrañas;
acuérdese cómo andaba nuestra Señora cuando fue a Egipto, y nuestro padre
san José .
19.
Voime por Escalona, que está allí la marquesa y envió aquí por mí. Yo le
dije que vuestra señoría me hacía tanta merced, que yo no había menester que
ella me lo hiciese, que me iría por allí. Estaré medio día no más, si puedo,
y esto porque me lo ha enviado a mandar mucho fray García, que dice se lo
prometió, y no se rodea nada .
20. El
señor don Hernando y la señora doña Ana me han hecho merced de verme, y don
Pedro Niño, la señora doña Margarita, los demás amigos y gentes, que me han
cansado harto algunas personas .
21. Los
de casa de vuestra señoría están harto recogidos y solos. Suplico a vuestra
señoría escriba a la señora rectora; ya ve lo que la debe. Yo no la he
visto, aunque me ha enviado regalos, porque lo más he estado en la cama. A
la señora priora habré de ir a ver mañana antes que me parta, porque me lo
manda mucho .
22. Yo
no quisiera hablar en la muerte de mi señora la duquesa de Medinaceli, por
si vuestra señoría no lo sabe. Después me parece que cuando ésta llegue, lo
sabrá. No querría tomase pesar, pues a todos los que la querían bien hizo el
Señor merced (y a ella más) en llevársela tan presto, porque con el mal que
tenía la vieran morir mil veces. Era su señoría tal, que vivirá para
siempre, y vuestra señoría y yo juntas, que con esto paso el estar sin tanto
bien .
23. A
mis señores todos beso las manos; Antonia, las de vuestra señoría. Al señor
don Juan me diga vuestra señoría mucho; harto le encomiendo al Señor
.
24. Su
Majestad me guarde a vuestra señoría y tenga de su mano siempre.
25. Ya
estoy harto cansada, y así no digo más.
Indigna
sierva y súbdita de vuestra señoría,
TERESA DE JESÚS,
carmelita.
26. A
nuestro
*padre
eterno+
dieron licencia ya. Es así; pésame por una parte; por otra veo que quiere el
Señor que sea, y a vuestra señoría pasar trabajos a solas. Él a usadas
escribirá a vuestra señoría cuando haya con quién. Ésta dejo a doña
Francisca bien encargada .
27. Si
tuviere con quién, procuraré escribir de Ávila.
28.
Olvidádoseme había que me ha dicho de una monja nuestro padre, muy lectora y
de partes que a él le contenta. No tiene más de doscientos ducados, mas
quedan tan solas y es tanta la necesidad, y para monasterio que se comienza,
que digo que la lleven. Más la quiero que traer monjas tontas, y si puedo
hallar otra como ésta, no traeré ninguna .
29.
Quédese vuestra señoría con Dios, mi señora, que no querría acabar, ni sé
cómo me voy tan lejos de quien tanto quiero y debo.

9. A Dª
LUISA DE LA CERDA. ANTEQUERA
Ávila, 9 de junio de
1568
ANUNCIA SU LLEGADA A ÁVILA. ENTRA RELIGIOSA Dª
TERESA DE TOLEDO,
HIJA DE LA
MARQUESA DE VELADA
1.
Jesús sea con vuestra señoría. Yo llegué aquí a Ávila miércoles antes de
Pascua, bien cansada, porque, como a vuestra señoría escribí, estuve tan
ruin, que no estaba para ponerme en camino, y así hemos venido despacio, y
el cura con nosotras, que me ha sido harto alivio, que para todo tiene
gracia
.
2.
Viene de camino un pariente mío, que siendo niño tuvo piedra, y con esa agua
de esa fuente sanó, que nunca más la tuvo
.
3.
Holguéme harto de tan buenas nuevas, porque espero en nuestro Señor ha de
acaecer así al señor don Juan. Hágalo su Majestad como acá le suplicaremos.
Beso a su merced las manos y las de todos esos mis señores mucho
.
4.
Hallo metida monja a doña Teresa (su hija de la marquesa de Velada) y muy
contenta. Con la de Villena estuve el domingo pasado. Hízome toda merced;
mas como yo no he menester más de mi señora doña Luisa. dáseme poco.
Tráigamela el Señor con mucha salud y bien
.
5. En
lo de aquel mi negocio, torno a suplicar a vuestra merced no se descuide,
por las causas que le escribí, que me importa mucho
.
6.
Porque en Malagón dejé una carta larga para vuestra señoría y en Toledo otra
más, ésta no es sino para que sepa vuestra señoría vine bien, y así no más.
Es hoy
miércoles.
Indigna
sierva y súbdita de vuestra señoría,
TERESA DE JESÚS,
carmelita.

10. A Dª
LUISA DE LA CERDA. ANTEQUERA
Ávila, 23 de junio de
1568
Autógr. fragm.: Archivo de la
catedral de Valencia
PRÓXIMO VIAJE A VALLADOLID. PIDE A D.0
LUISA LE ENVÍE EL MANUSCRITO
DE LA
*VIDA+.
SATISFECHA DE MALAGÓN
1.
Jesús sea con vuestra señoría. Es tanta la prisa del mensajero, que aun esto
no sé cómo lo digo, sino que la voluntad me ha hecho tener tiempo.
(Oh
señora mía, qué ordinario me acuerdo de vuestra señoría y de sus trabajos!,
y así con cuidado se encomiendan a nuestro Señor. Plega a su Majestad se
sirva de dar tan presto salud a esos señores, que no me vea yo tan lejos de
vuestra señoría, que ya con verla en Toledo me parece estaría contenta.
2.
Estoy buena, gloria a Dios. Iré de aquí a Valladolid pasado san Pedro.
3. Mire
vuestra señoría, pues le encomendé mi alma, que me la envíe con recaudo lo
más presto que pudiere, y que no vengan sin carta de aquel santo hombre,
para que entendamos su parecer, como vuestra señoría y yo tratamos
.
4.
Tamañita estoy cuando ha de venir el presentado fray Domingo, que me dicen
ha de venir por acá este verano, y hallarme ha en el hurto. Por amor de
nuestro Señor, que vuestra señoría, en viéndole aquel santo, me le envíe,
que tiempo le quedará a vuestra señoría para que le veamos cuando yo torne a
Toledo. De que le vea Salazar (si no es mucha oportunidad) no se le dé nada,
que va más en estotro
.
5. En
su monasterio de vuestra señoría me escriben les va muy bien y con gran
aprovechamiento, y así lo creo yo. Han tenido todos acá por tan gran ventura
quedarles tal confesor, que le conocen, que se espantan, y yo también, que
no sé cómo lo guía el Señor; creo para bien de las almas de aquel lugar,
según el provecho dicen hace, y así le ha hecho adondequiera que ha estado.
Crea vuestra señoría que es varón de Dios
.
6.
Tienen por acá por mucha cosa la casa de Malagón, y los frailes están muy
contentos. El Señor me torne allá con vuestra señoría
.
7. A
estas hermanas hallo en extremo aprovechadas. Todas besan las manos de
vuestra señoría, y yo las del señor don Juan y de esas mis señoras, que no
me dan más lugar
.
8.
Mañana es día de san Juan; encomendarémosle mucho a nuestra patrona y
fundadora y patrón.
Indigna
sierva de vuestra señoría,
TERESA DE JESÚS
9. Aquí
vengan encaminadas las cartas de vuestra señoría y el recaudo, si no
quisiere pase adelante a la superiora.

Venegrilla: Alonso Venegrilla es el encargado del palomar que
la familia de la Santa tenía en Gotarrendura. Ocupó este oficio de
1546 a 1549. Se supone que la carta está escrita en 1546 por las
instrucciones que la Santa le da, innecesarias a quien tiene
experiencia del oficio. Santos García: probablemente algún
bracero de Gotarrendura. Martín de Guzmán: cuñado de la
Santa, por estar casado con D.0
María de Cepeda.
Están retocadas las dos primeras letras de
*doña+,
y la rúbrica ha sido interpretada por algunos como abreviatura de su
*servidora.+
Cuatro son los mercaderes mencionados en esta carta que traen dinero
de D. Lorenzo de Cepeda para su hermana: Pedro de Espinosa, Varrona,
Antonio Morán y Alonso Rodríguez. En total, fueron más de doscientos
los ducados que D. Lorenzo envió para la primera fundación de San
José de Ávila. La Santa los consideró providenciales (cfr. Vida
33, 12). Sobre Antonio Morán, ha ofrecido datos interesantes
Tomás Álvarez en El
Monte Carmelo 100 (1992) 479-517.
Alude aquí la Santa a una carta escrita a su hermano Lorenzo
anterior a ésta y a otra que le enviaría por Antonio Morán, ambas
perdidas. En esta misma carta hará alusión a otras que también se
han perdido. Es la mejor prueba de que solamente nos ha llegado una
pequeña parte de su extenso epistolario. Solas quince: alude
al número de religiosas que podría tener cada uno de los
monasterios. Parece que inicialmente estableció que fueran solamente
trece, como se deduce de Camino 2, 10 y de la carta de 17 de
enero de 1570 (núm. 28). En 1571, el visitador apostólico P. Pedro
Fernández determinó que el número de religiosas de coro en los
monasterios de pobreza fuera de 13 ó 14, y en los de renta de 20,
sin contar las hermanas legas o de velo blanco. Finalmente, el
capítulo de Alcalá de 1581 estableció que en los conventos de
pobreza se pudieran admitir 13 ó 14 religiosas de coro, más tres
legas, y un número total de 20 en los de renta (cfr.
Constituciones 2, 8).
Doña Guiomar de Ulloa. Un cuento de renta: un millón.
Estos datos están relacionados con los que nos narra en Vida
33, 12.
Bulas a Roma: fueron concedidas en Roma el 7 de febrero de
1562. Obediencia al obispo: tuvo que someter la fundación de
San José a la obediencia del obispo de Ávila, D. Álvaro de Mendoza.
Al final de su vida consiguió que la obediencia de este monasterio
pasase a la orden (cfr. Fundaciones 32). Estará ya acabado:
la fundación se retrasó hasta el 24 de agosto de 1562 (cfr. Vida
36).
Rodríguez: D. Alonso Rodríguez, vecino de Trujillo (Perú).
Alude a los pleitos surgidos a la muerte de D. Alonso, entre los
hijos de Dª
Catalina del Peso, su primera mujer, y los de Dª
Beatriz de Ahumada. Había vendido D. Alonso en vida algunas
haciendas pertenecientes a Dª
Catalina del Peso y otras a Dª
Beatriz. Tan complicadas debieron de quedar las cosas, que los hijos
de su segundo matrimonio renunciaron a la herencia de su padre y
reclamaron íntegra la de su madre Dª
Beatriz (cfr. Silverio, BMC, 7, pp. 10-11).
Toribia: Tomás Álvarez,
Cartas ( Burgos, 1979), p. 10, nota 16, supone que podría
tratarse de alguna antigua doméstica de la familia de D. Alonso.
Una hija de esta señora: Antonia de Guzmán, hija de Dª
Guiomar, monja carmelita en la Encarnación de Ávila. Provincial:
Ángel de Salazar.
Doña Juana de Fuentes y Espinosa. Niño: alude al
primer hijo de D. Lorenzo, fallecido en 1563. Teatinos:
nombre con el que generalmente aparecen los jesuitas en el
epistolario de la Santa.
Un tratado de la ejecutoria: se trata de la ejecutoria de
hidalguía a favor de D. Alonso Sánchez de Cepeda y sus hermanos,
dictada por la Real Chancillería de Valladolid. Cfr. el texto y la
historia de la ejecutoria en
T. EGIDO , El linaje judeoconverso de santa Teresa (Pleito
de hidalguía de los Cepeda), Madrid, EDE, 1986.
La carta es de 23 de diciembre, porque hasta el año 1564 no se
comenzó a contar en Ávila el año desde el 1 de enero, sino desde el
25 de diciembre, como se puede comprobar por las cartas de su
Concejo y otros instrumentos públicos de la época (cfr.
Silverio, BMC,
7, p. 5). En adelante, siempre que citemos al P. Silverio de Santa
Teresa, lo haremos indicando únicamente la letra inicial, el volumen
y la página.
Tomás Álvarez retrasa la fecha al año 1565 (Cartas, p. 894).
Efrén-Steggink, desde la edidión de 1982, no solamente retrasan aún
más la fecha, dando la de febrero de 1568 como probable, sino que
también cambian el nombre del destinatario, figurando en este caso
el P. Domingo Báñez (Obras completas, BAC, Madrid, 1982, p.
673). Todo el problema radica en si se admite una o dos redacciones
del Libro de la Vida, ya que la carta es como un billete con
que la Santa entrega el autógrafo a su confesor. Aparece en el fol.
201r y v. del códice de El Escorial. Seguimos dando al P. García de
Toledo como destinatario por ser quien ordenó a la Santa que contase
con detalle las maravillas que el Señor había ordenado en ella, y
mantenemos la fecha de junio de 1562.
La Santa, sirviéndose de D.0
Luisa de la Cerda, como se podrá comprobar en este epistolario,
envió el autógrafo a san Juan de Ávila, que respondió aprobando el
escrito.
El P. Domingo Báñez añadió:
*Esta
fecha se entiende de la primera vez que escribió la madre Teresa de
Jesús sin distinción de capítulos. Después hizo este traslado y
añadió muchas cosas que acontecieron después de esta fecha, como es
la fundación del monasterio de San José de Ávila, como en la hoja
169 parece. L. fray Domingo Báñez.+
Una nota puesta cuando se dio entrada al documento dice:
*En
siete diciembre de mil quinientos sesenta y tres años, se leyó esta
carta o petición de las religiosas de San Josepe, e proveyeron los
señores justicia e regidores que estaban en dicho consejo, que para
el primer regimiento se llamen todos los regidores que están en la
ciudad, e se les muestre la dicha petición para que sobre ello se
tome acuerdo que les pareciere o se prosiga la justicia. Juan de
Valero.+
(Cfr. Efrén-Steggink,Obras
Completas, III, Madrid, 1959, p. 11. En adelante citaremos esta
obra solamente con la letra E., el vol. III, que corresponde al
Epistolario, y la página).
Cuasimodo:
octava de Pascua, que aquel año fue el 9 de abril. Ducado:
moneda que valía 375 maravedís. Alcabala: impuesto que
afectaba a la mayor parte de los contratos de compraventa.
Desestimada la
petición de la carta anterior por el Concejo de Ávila, se decidió
por adquirir unas cercas de palomar, a las que hace alusión en esta
carta de pago, y en las que posteriormente edificaría la ermita de
Cristo atado a la columna (E., III, p. 11).
La fecha de esta carta es 24 de marzo de 1568, cuando se hallaba en
Toledo concertando la fundación de Malagón, que se inauguró el 11 de
abril de este mismo año. Faltan de este autógrafo algunas frases que
han desaparecido por los plegados de la carta (E., III, pp. 11-12).
Reliquias de los Santos Pastorcitos: alude a los santos
mártires Justo y Pastor, patronos de Alcalá, cuyas reliquias fueron
trasladadas desde Huesca a Alcalá, donde llegaron el 7 de marzo.
Concepción: parece que se trata de alguna mujer que las
monjas de San José de Ávila tendrían para su servicio.
Su hermana y madre: la hermana y madre de D. Gaspar Daza, la
primera llamada Catalina Daza.
Abadesa: abadesa de las bernardas de Santa Ana de Ávila.
Se comience esta casa: la de Malagón.
Lárez: Antonio. Cristóbal Caro. Maridíaz: María Díaz,
la sierva de Dios a que alude en Vida 27, 17.
Las cuatro: María del Sacramento, María Magdalena, Isabel de
Jesús e Isabel de San José.
En el original, que antiguamente se conservaba en los padres
carmelitas descalzos de Bujalance, hoy desaparecido, faltaban varias
líneas. Las últimas palabras aluden al confesor que quedó con las
descalzas de Malagón, Dr. Carleval.
El
cura: licenciado Juan Bautista, cura
de Malagón. No sé cómo: rarillo.
Recaudo: encargo o mensaje. Maestro Ávila: San Juan de
Ávila, que se hallaba en Montilla. Salazar: Gaspar de
Salazar. Dislate: disparate.
Señor licenciado: licenciado Velasco, como se deduce de la
carta 14, de 2 de noviembre de 1568, nota 13.
El licenciado: licenciado Velasco. Don Juan: Juan
Pardo de Tavera de la Cerda, hijo de D.0
Luisa de la Cerda.
Celebro:
*Comúnmente
llamamos celebro el cogote, y así decimos cayó de celebro cuando la
caída es de espaldas+
(Covarrubias).
Mi señora y amiga: la misma Dª
Luisa. Reolín: Gabriel de Reolí, vecino de Toledo.
Cura de Malagón: licenciado Juan Bautista. Administrador:
Juan Huidobro de Miranda, administrador de Dª
Luisa. Alonso de Cabria, que aparece con frecuencia en la
carta, era un cura al servicio de Dª
Luisa por el beneficio dotado en Paracuellos por la aristocrática
señora.
Hernando: D. Hernando de la Cerda, hermano de D.0
Luisa y comendador de la Orden de Calatrava.
Carleval: Dr. Bernardino Carleval, discípulo de san Juan de
Ávila. Hernando de Carleval: el P. Tomás de Carleval,
carmelita. Padre Pablo: P. Pablo Hernández. Cosilla:
algunos prefieren decir: casilla.
Teatina: mujer dada a las prácticas de piedad y de enseñanza
al estilo de los jesuitas. Labrar: hacer labores de mujer.
Achaque: pretexto.
El tercio: paga que se da de cuatro en cuatro meses.
Licenciado: el licenciado Velasco, que parece que cobró sus
derechos antes de despedirse.
Mi negocio: hacer llegar el libro de su Vida al
Maestro Ávila: San Juan de Ávila.
Fray Domingo: P. Domingo Báñez.
Marquesa de Escalona: Dª
Juana Lucas de Toledo. Fray García: Fray García de Toledo.
Don Hernando de la Cerda. Doña Ana de Thienlloye,
esposa de D. Hernando. Don Pedro Niño de Conchillos y Rivera.
Doña Margarita de Centellas y Borja, hermana de san Francisco
de Borja.
Rectora:
Dª.
Ana de Silva, rectora del colegio de Doncellas Nobles. Priora:
priora de San Pablo de jerónimas.
Duquesa de Medinaceli: D.0
Juana Manuel de Portugal.
Antonia del Espíritu Santo. Don Juan Pardo de Tavera.
Padre Eterno: P. Pablo Hernández. Doña Francisca
Ramírez.
Una monja: probablemente Juana Bautista, que profesó en
Malagón el 1 de septiembre de 1569. Muy lectora: culta.
Cura:
licenciado Juan Bautista.
Pariente: pudo ser su sobrino Luis de Cepeda, vecino de
Torrijos (E., III, p. 8). Esa fuente: la de Fuen-
tepiedra, junto a
Antequera.
Don Juan Pardo de Tavera.
Doña Teresa de Toledo, que había ingresado en el monasterio
de Santa Ana de Ávila. Marquesa de Velada: D.0
Juana de Toledo. La de Villena: D.0
Juana Lucas de Toledo, marquesa de Villena y duquesa de Escalona.
Mi negocio: una vez más insiste en que se se entregue el
libro de su Vida a san Juan de Ávila.
Mi alma: el
*Libro
de la Vida.+
Santo hombre: San Juan de Ávila.
Tamañita: emplea esta palabra con el significado de
*temerosa.+
Fray Domingo Báñez. Hallarme ha en el hurto: no quería
el P. Domingo Báñez que su autobiografía anduviese de mano en mano,
pero la Santa deseaba conocer el autorizado juicio de san Juan de
Ávila.
Su monasterio: el carmelo de Malagón.
Los frailes: carmelitas calzados.
Don Juan Pardo de Tavera.
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