Roberto Jiménez
Esta empresa es una de las más consolidadas en el sector de
la restauración del patrimonio y ha realizado trabajos
importantes en algunos puntos de la provincia de Salamanca,
como la Catedral de Ciudad Rodrigo, el convento de San
Esteban en la propia capital salmantina, la iglesia de
Castellanos de Moriscos y el Patio de las Escuelas Menores,
así como en otros monasterios y edificios de gran valor
patrimonial de la Península Ibérica.
Durante las últimas semanas se ha procedido a la
construcción del primero de los arcos que conformarán la
base del crucero. El arco, de medio punto, ha sido realizado
en ladrillo y hormigón, y constituye el primero de los
cuatro que conforman el crucero de la Basílica Teresiana. El
segundo se encuentra prácticamente listo y solo resta su
colocación. También han finalizado los trabajos iniciales de
la cabecera y se han dejado preparados los muros levantados
en los últimos meses para la colocación de la cubierta y
bóveda de madera, cuyas piezas de madera llegaron ayer desde
Holanda. La obra levanta expectación en cada movimiento y es
frecuente ver a turistas y albenses observando la parte del
ábside desde la Plaza Mayor o la zona de la Puerta del Rio.
De este modo, los operarios procedían a primeras horas de la
mañana a su descarga. Durante la tarde se desembalaron los
arcos, cuyas dimensiones a primera vista impresionan y se
realizaban las primeras pruebas de pintura sobre la madera
para instalarla durante las próximas semanas. Según fuentes
consultadas por TRIBUNA, cuando finalice la construcción, la
cúpula del ábside alcanzará los veinte metros de altura
mientras que la cúpula central superará los veintinueve.
En el dossier para la construcción de la basílica, los
arquitectos Ricardo Pérez Rodríguez-Navas y Ricardo Javier
Pérez Santa Cecilia detallan algunos de los aspectos
característicos del templo.
Así, se recrecerán las fábricas existentes hasta llegar a un
nivel, a partir del cual se construirán las cubiertas,
dejando el espacio necesario para las vidrieras. En el
crucero se levantará un cuerpo más alto que resuelva el
encuentro entre la nave central y las naves transversales.
También se realizará la fachada principal, que constituirá
el cerramiento de las naves longitudinales, justo detrás del
atrio de entrada.
En cuanto a la nave central, las transversales y sus ábsides
y la capilla del fondo, se iluminarán con unas vidrieras que
llevarán motivos teresianos. La cubierta de la nave central
será una bóveda formada por arcos de madera laminada sobre
la que irán unas formas metálicas que sujetarán la cubrición
de teja sobre tablero. Los cuerpos que en el proyecto
original formaban las torres de la Basílica llevarán una
cubierta plana. Igualmente, el atrio de entrada y sus torres
laterales tendrán una cubierta plana que cubrirá la portada
de acceso con forma abocinada. El resto de los cuerpos se
cubrirá con teja sobre formas metálicas.
Vidrieras
En declaraciones al diario El Norte de Castilla, Sánchez
Vaquero explica que cuando finalicen las obras, la Basílica
de Santa Teresa será ‘‘un ejemplo único en el mundo de
reconocimiento a la excelencia de esas mujeres que, como
Santa Teresa, han tenido un papel decisivo en la Iglesia’’.
Para ello, el propio Vaquero ha recorrido algunos de los
templos más importantes del mundo dedicados a las santas
hasta llevar a cabo una selección que ‘‘ofrece una idea
moderna y única de reconocer y exaltar la influencia de la
mujer’’.
Esta exaltación se llevará a cabo a través de la vistosa
decoración de las vidrieras. El proyecto diferencia dos
zonas y hasta el crucero, se dedicará una a cada fundación
conventual de Santa Teresa de Jesús.
Mientras, las quince vidrieras de la zona de la girola y
altar serán las destinadas a otras mujeres que han escrito
con mayúsculas su nombre en la historia, elegidas con un
criterio internacional y casi ecuménico.