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Las obras de la Basílica de Santa
Teresa continúan con dos procesos que se vinculan con el
aspecto estético y de seguridad del edificio, como son
la restauración de las bellísimas vidrieras del templo,
y la ejecución en piedra de Villamayor de la cuarta
puerta de acceso al mismo.
En el caso de las vidrieras ya
instaladas, y que representan las fundaciones que la
Santa Andariega realizó a lo largo de su vida, se están
retirando los fragmentos más dañados para después, de
una en una, llevarlas hasta el taller de una empresa
vidriera madrileña. Será allí donde se realice el
complejo proceso de restauración de cada pieza que
después volverá a ocupar su lugar en los ventanales del
templo.
Tras volver a montar cada
vidriera en su lugar de origen se instalarán en cada una
novedosas medidas de seguridad para hacer frente a los
posibles actos vandálicos.
Así, un cristal de seguridad
protegerá estos delicados elementos de posibles
pedradas, como las que han sufrido hasta el momento,
pero permitirá, tanto la limpieza de vidrieras, como que
la luz pase por ellas y se mantengan su belleza original
intacta en el juego de colores y reflejos con el que
fueron deseñadas. |
El detalle |