|
La falta de aproximadamente un
millón de euros que se estima se necesita para acometer
el resto de las obras de construcción de la Basílica de
Alba de Tormes ha obligado al Obispado a paralizar los
trabajos y no avanzar a futuras fases de construcción,
aunque hace un año esperaban poder terminar la obra de
una sola vez. Ayer, los
trabajadores desmontaban la grúa y los andamios tanto
interiores como exteriores del templo albense, lo que
significa que la paralización, aunque temporal, se
prolongará durante un largo tiempo.
Según aseguraba ayer el vicario
General de la Diócesis de Salamanca, Florentino
Gutiérrez, "había que quitar la grúa para hacer un
amplio tabique que proteja lo que ya está terminado y no
quede al aire. Además así se podrá utilizar lo que ya
está hecho".
Gutiérrez reconocía que la falta
de fondos han impedido "hacer la segunda fase del
crucero. Además con la situación actual de crisis hemos
querido dar una pausa al proyecto ya que estamos
centrados en ayudar a la gente que no tiene trabajo y
consideramos que hay necesidades más urgentes".
Eso sí, a pesar de algunos
rumores que indican lo contrario, Gutiérrez insistió en
que "no hemos renunciado al proyecto. Hemos cumplido lo
que teníamos previsto, vamos a arreglar las vidrieras
antiguas y se terminará la puerta, que estaba también
contemplado en esta fase, aunque ahora hay que atender
otras necesidades". El vicario de la Diócesis aseguró
que "queremos que esté terminado para el 2.014 y el
2.015, que son los dos años santos, pero hay que
concienciarse y dejar que pase este momento de crisis". |
LOS
DETALLES |
|
Inicio.
Las obras de la Basílica de Alba se reanudaron en enero
del 2.008 con una ambiciosa intervención que comenzó por
la instalación de 300 metros cuadrados de andamiaje
circundando el ábside del templo. Los trabajos han
consistido en levantar las columnas del presbiterio para
llegar a la altura de los arcos y construir una gran
viga de hormigón. Además se limpiaron las bases de los
pilares. Esta fase supuso una inversión de un millón de
euros.
La bóveda. En mayo ya se había
cubierto parte de la cabecera y el presbiterio. Para
ello se instalaron unos arcos de madera en láminas que
conformarían después la bóveda de cañón del templo. Los
cuatro arcos que conforman el crucero de la basílica han
sido la principal novedad con respecto al proyecto
inicial de obra que se había previsto desarrollar. Tras
terminar la cabecera y el presbiterio se cubrió con
cobre, algo que también se hizo un tiempo después cuando
se terminó de cubrir la girola de la Basílica.
Donaciones.
Nuevas donaciones permitieron al Obispado poder realizar
más obras de las previstas inicialmente. De hecho, el
presupuesto inicial era de 1.029.000 euros para ejecutar
esta fase y se logró recaudar casi otros 300.000 euros,
lo que hizo que las obras pudieran prolongarse hasta la
actualidad.
Lo que falta. De momento las obras
se han parado temporalmente por falta de presupuesto. La
Basílica queda sin terminar y con fases por ejecutar que
incluyen la conclusión del crucero, una ambiciosa obra
que necesitará al menos 700.000 euros de inversión. |